jueves, 5 de abril de 2012

Observar a Contraluz


"-Me ocurre al menos una vez por semana- explica Roberto apretando los dientes-. No puedo más que aislarme a la espera de que el dolor se atenúe.
-¿Desde cuándo sufre la jaqueca? para ser precisos, desde el día en que vendí la casa de mis padres. Firmamos la escritura por la mañana y a primera hora de la tarde comencé a advertir los primeros dolores.
Son muchos los temas que deberemos afrontar en los encuentros sucesivos, pero ahora es momento de intervenir sobre la violencia del síntoma para tratar de mejorar la calidad de vida de Roberto, seriamente comprometida por las frecuentes jaquecas.
-Le propongo experimentar una técnica durante un par de semanas. Luego veremos.